La Fortaleza de Anatolia puede considerarse un ejemplo típico de la arquitectura militar otomana. En su construcción, además de los bloques de piedra labrados, se emplearon ladrillos . La estructura principal de la fortaleza, situada en la estrecha zona donde el arroyo Göksu desemboca en el Bósforo, está constituida por una alta torre rectangular. Muros rodean esta torre, que funciona como castillo interior. Tanto la torre como el muro interior están reforzados por una segunda muralla. Estas murallas están rodeadas por bastiones. Esta muralla funciona como castillo exterior. Además, la fortaleza se compone del castillo principal, la muralla interior, la muralla exterior y tres torres secundarias.
La función principal de la Fortaleza de Anatolia durante el asedio de Estambul fue, al igual que la Fortaleza de Rumelia, asegurar el control de las navegaciones a través del Estrecho. Durante los años posteriores a la conquista de Estambul, las fortalezas también desempeñaron un papel vital para evitar las amenazas provenientes del Mar Negro, además de asegurar la soberanía turca en el Estrecho.
Hoy en día, las fortalezas están clasificadas entre los principales valores que aportan una belleza adicional a la silueta del Bósforo.